La asertividad

LA ASERTIVIDAD es la mejor manera de comunicarnos de forma funcional.

 

Cuando hablamos de comunicación funcional, estamos hablando de establecer una comunicación efectiva, que sea satisfactoria para ambas partes.

 

Una comunicación es funcional cuando yo que soy el Emisor codifico bien un mensaje a un Receptor en términos concretos y específicos, teniendo en cuenta la situación total y también la de la otra persona. En la comunicación funcional ha de existir congruencia entre el lenguaje verbal y no verbal. El emisor debe ser capaz de codificar y poner en clave su mundo de percepciones y sentimientos que no son perceptibles por el receptor y además necesita ponerlos en la clave adecuada, esto no siempre es fácil y la dificultad aumenta cuando debo comunicarme con una persona cuya conducta me está creando problemas o sentimientos negativos hacia ella.

 

   La asertividad,  no es ni más ni menos que una actitud hacia una comunicación no coercitiva. Como cualquier habilidad (que no rasgo de personalidad) no es un término dicotómico, es decir, no es o todo o nada, sino que existen diferentes grados, en función de las personas y cada persona en función de la situación y como toda habilidad tiene la ventaja de que puede aprenderse.

 

Emplear la asertividad es saber pedir, saber negarse, saber negociar, saber ser flexibles para poder conseguir lo que queremos respetando los derechos del otro y expresando nuestros sentimientos de forma clara, hablamos en este caso de una oposición asertiva. Pero la asertividad también consiste en saber hacer y aceptar cumplidos en este caso hablamos de aceptación asertiva.

 

Esta habilidad tiene cuatro objetivos:

 

-Eficacia (conseguir aquello que uno se propone).

-No sentirnos incómodos al hacerlo.

-Cuando hay conflicto de intereses ocasionar las mínimas consecuencias negativas.

-En situaciones de aceptación asertiva entablar buenas relaciones con los demás.

 

 

Ejemplo de una mala comunicación.

 

Situación: Ana se siente molesta porque en ocasiones su novio bromea sobre sus piernas con sus amigas.

 

Emisor: Ana

Sentimiento: Humillación.

Explicación: Juan bromea sobre sus piernas delante de sus amigas.

Demanda: “no me ridiculices delante de mis amigas”

Mensaje: “Siempre el que más habla es el que tiene que callar. ¡Estoy harta! Más vale tener las piernas arqueadas que ser tartaja como tú”.

Receptor:  Juan

Reacción: Rechazo,.

Sentimiento: Agresividad, minusvalorado, rencor.

Mensaje respuesta: “desde luego no me extraña que te dejaran tus anteriores novios”

 

A este inadecuado proceso de comunicación lo llamamos  MENSAJE ….Y TU.  Porque en él el emisor no ha codificado bien, no ha puesto en clave correctamente el sentimiento que le produce tal situación. Su sentimiento es de humillación y sin embargo lo ha codificado de forma errónea, lo que a su vez ha motivado que el receptor descodificara la clave como amenazante para él, y respondiera de forma agresiva.

 

Efectos derivados de los mensajes Y TU

 

Los mensajes Y TU además de dañar gravemente las relaciones, no logran los resultados pretendidos, es decir, influir en la otra persona para que cambie aquel comportamiento que nos resulta inaceptable.

 

El uso frecuente de los mensajes  Y TU lleva un riesgo de deteriorar las relaciones con otras personas porque:

Hace que se sientan culpables “Tú no haces más que causarme problemas”

Hace que se sientan rechazados “Eres un desconsiderado y oportunista”

Comunicamos una falta de respeto al interlocutor “Aquí no se trata de lo que tú pienses, sino de lo que hay que hacer”

Dañan el concepto de autoestima del interlocutor: “A pesar de lo que digas es que no se puede confiar en ti”

Provocan en el otro una resistencia a cambiar.

-Generalmente, estos mensajes son considerados como punitivos: La gente se siente como si se le impusiera una sanción o un castigo.

Cambiaremos este mismo mensaje por  una forma de comunicación funcional que es el MENSAJE DEL YO.

 

Ana  tiene un sentimiento de humillación cuando Juan bromea sobre sus piernas en presencia de sus amigas y le pide que no la ridiculice delante de sus amigas.

 

Mensaje: Cuando bromeas sobre mis piernas delante de mis amigas (situación), me siento humillada (sentimiento), porque no me veo aceptada tal como soy (consecuencia).

 

Juan reacciona sintiéndose apenado, desconcertado, sorprendido……. Se arrepiente de lo dicho y decide pedir disculpas a Ana.

 

Mensaje respuesta: “Por lo que me dices, me doy cuenta que te molestan mucho estas bromas. Perdona, no era mi intención ridiculizarte, tú sabes que yo te valoro mucho. Lamento haberte molestado.

 

El uso de una buena codificación del sentimiento y contenido por parte del Emisor, conduce  a que el Receptor pueda captar y traducir de manera adecuada cómo se siente el Emisor., además el receptor no se verá obligado a tomar una postura de contraataque porque su comportamiento no ha sido ni evaluado ni criticado.